¿En qué consiste la terapia neural con animales?

Mediante esta técnica provocamos que el sistema nervioso reaccione, buscando la reparación de los tejidos o zonas afectadas. Es como recordarle que todo el cuerpo es uno y que es él el encargado de regirlo.

Realizamos inyecciones en determinados puntos o zonas del cuerpo, afectadas por alguna molestia, cicatriz, o  bien sobre estructuras del sistema nervioso que controlan la zona afectada (aparato digestivo, pulmones, etc).

Aunque es una terapia que parece química, pues inoculamos un anestésico local, es holística, pues la respuesta depende del propio organismo, de su capacidad para regenerarse y de la forma que necesite para hacerlo (a veces puede necesitar depurarse y puede haber una episodio de heces más blandas, o granitos en la piel, por ejemplo).

Nuestra experiencia con animales es satisfactoria y en general, vemos que esta técnica se puede aplicar sin sedar al animal, aunque con los gatos depende del caso y a veces realizamos una sedación para poder hacerlo de forma segura y cómoda, tanto para el animal como para nosotros.


Os contaremos el ejemplo de Cata, una gata que llevaba meses defecando fuera del arenero y ya habíamos descartado un problema de comportamiento meses atrás. Tras unos meses sin verla, Cata vino y vimos un dolor marcado en varias zonas de la columna, incluso intentaba morder. Tras probar unas sesiones con acupuntura y no ver resultado, un día decidimos enfocarlo con terapia neural, y…”sorpresa” la nuestra, la propietaria empieza a observar cambios en el carácter de la gata:

Cata siempre había sido más bien miedosa, incluso con ella, y los últimos meses rehuía del otro gato, no le dejaba tumbarse cerca , etc…Pues bien, con el paso de las sesiones, pero desde el comienzo, Cata poco a poco , ha ido mejorando de sus miedos. Ahora es capaz de meterse debajo de la manta ella solita (le aterrorizaba), dejar a Willy que duerma a su lado, y su estreñimiento ha mejorado mucho. 

Ya se deja tocar la columna y la zona de las caderas, antes huía.

Aunque aún defeca fuera casi siempre, su humana ha visto que ya no es doloroso para ella y ahora es una gatita bastante más feliz que antes, con lo cual tanto humanos como gatos, tienen una convivencia más agradable y amorosa.

Actualmente, en agosto´19 continuamos con una sesión mensual hasta conseguir que Cata mejore del todo si es posible para su sistema. 


En el vídeo adjunto os mostramos una zona donde antes no había apenas pelo y a raíz de la terapia ha vuelto a salir.